Salsiccia e Friarielli: el matrimonio perfecto de Nápoles

Hay combinaciones que nacen para estar juntas, como el sol y el mar, la pizza y la mozzarella… o la salsiccia e friarielli.
Este plato es el alma de la cocina napolitana de invierno: sencillo, sabroso y profundamente popular.
El perfume del ajo, el toque picante de la guindilla, el amargor verde de los friarielli y la jugosidad de la salchicha se mezclan en una armonía irresistible.

En Nápoles, se dice que no hace falta lujo cuando hay un plato así en la mesa.


Ingredientes (para 4 personas)

  • 4 salchichas frescas de cerdo (mejor si son caseras o de carnicería)
  • 1 kg de friarielli (brotes tiernos de nabo o grelos)
  • 3 dientes de ajo
  • 1 guindilla (opcional, pero muy napolitana)
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal al gusto

Preparación tradicional

Existen dos formas napolitanas auténticas de preparar este plato.
La elección depende del gusto personal: una más suave y delicada, otra más intensa y amarga.
Ambas son deliciosas.


Versión 1 – Friarielli hervidos y luego salteados (más suave)

  1. Limpia los friarielli.
    Retira los tallos más duros y quédate con las hojas y brotes tiernos.
    Lávalos bien varias veces para eliminar toda la tierra.
  2. Hiérvelos.
    Pon una olla grande con agua y un poco de sal. Cuando hierva, añade los friarielli y cuécelos durante 10 minutos, hasta que se ablanden.
    Escúrrelos bien.
  3. Saltea los friarielli.
    En una sartén grande, calienta aceite de oliva con los dientes de ajo enteros y la guindilla.
    Cuando el ajo esté dorado, añade los friarielli escurridos y sofríelos unos minutos hasta que tomen sabor.
    Reserva calientes.
  4. Cocina la salsiccia.
    En otra sartén (o la misma, si prefieres mezclar los sabores), pincha ligeramente las salchichas y dóralas a fuego medio.
    Puedes añadir unas gotas de vino blanco para desglasar.
  5. Combina y sirve.
    Mezcla los friarielli con las salchichas en la sartén, deja que se integren los aromas durante 2-3 minutos y sirve caliente.

Resultado: sabor equilibrado, con un punto amargo, pero suave y aromático. Perfecto para quienes prefieren un plato más redondo.


Versión 2 – Friarielli salteados directamente (más intensa y auténtica)

  1. Limpia los friarielli como en la versión anterior, pero no los hiervas.
  2. Saltea directamente en crudo con aceite, ajo y guindilla.
    Cubre la sartén unos minutos para que el vapor los ablande, removiendo de vez en cuando.
    Suelta su agua, se reduce y se concentra su sabor.
  3. Añade las salchichas (ya doradas aparte o crudas si quieres que se cocinen juntas) y deja cocinar todo a fuego medio hasta que la verdura esté tierna y las salchichas bien hechas.

Resultado: sabor más intenso, rústico y ligeramente amargo.
Es la versión preferida de los napolitanos “de toda la vida”, que adoran ese contraste entre lo verde y lo graso.


Cómo servirlo

En Nápoles, la salsiccia e friarielli se sirve de muchas formas:

  • Como segundo plato, acompañado de pan crujiente para recoger el jugo.
  • Dentro de un panino napolitano (bocadillo caliente), con provola o mozzarella fundida.
  • O incluso como relleno de pizza o calzone, un clásico irresistible del invierno.

Salsiccia e friarielli es más que una receta: es una declaración de amor a la sencillez.
Nació en los barrios obreros, donde los ingredientes eran pocos pero buenos, y donde el aroma del ajo frito bastaba para anunciar la hora de comer.
Hoy sigue siendo el símbolo de una Nápoles que no olvida sus raíces, donde la cocina sigue siendo una fiesta de lo cotidiano.


Con mucho cariño,
Vuestra chica napolitana!

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